¡Socorro! Me acompleja mi pecho

Publicado por: Patri Cobano En: Consejos sobre el uso de sujetadores En: Comentario: 0 Hit: 502

Creo que todas estamos de acuerdo con el hecho de que tener mucho pecho deriva en varios problemas físicos, como pueden ser los dolores de espalda.

Pero hoy vamos a ver cómo influye este hecho en nuestra psicología.

- La pubertad.

Esta es una época muy importante

comenzamos a desarrollar nuestra identidad como personas adultas.

Los expertos comentan que, debido al desarrollo hormonal, durante la pubertad podemos llegar a estar más nerviosas, sensibles y podemos tener más irritabilidad.


El pecho femenino es una zona del cuerpo que se desarrolla en la pubertad, ya sabes... a partir de los 10 años (aproximadamente). De modo que con esa edad empiezas a usar los sujetadores de primera postura.

Imagino que recuerdas esa época, yo la viví con mi hermana.

Ahora ya no recuerdo si lo he contado o no, pero lo hago ahora si no lo he hecho antes: Yo uso una copa C de sujetador, pero mi hermana usa una copa F.


Ya desde la adolescencia tenía mucho pecho (mi hermana, digo) y eso supuso muchas cosas durante la época en la que crecíamos, pues yo usaba unos sujetadores muy monos con dibujitos y encajes. Pero mi hermana no. Ella usaba unos sujetadores feísimos que se caracterizaban por parecer "de señora mayor"


Si, mi hermana ya tenía mucho pecho desde el principio. De modo que éste hecho marcó mucho su adolescencia, porque comenzó a desarrollar complejos con el pecho.


Y no es raro, puesto que el pecho se desarrolla durante esa época, y como lo habitual es que si va a ser grande... comience a ser grande ya desde ese momento... momento en el que además estás más suceptible... muchas mujeres desarrollan complejos con el pecho ya a esa edad.

Porque claro, no sólo tenía mucho pecho, sino que además su ropa interior era muy fea.

Gracias a esos sujetadores que usaba, mi hermana se escondía en el vestuario cuando hacía deporte y odiaba comprar lencería.

Pero hay otro aspecto, que no sólo es psicológico pero que está derivado de éste complejo: que comenzó a encorvar la espalda para tratar de ocultar el pecho.

Si, si. Eso es muy común.

Muchas mujeres que tienen mucho pecho llevan toda la vida encorvando la espalda, echando los hombros hacia adelante para tratar de minimizar el impacto visual del pecho.

De modo que ya no sólo tienes un problema psicológico sino que además tú sola te estás creando un problema físico, porque claro, si encorvas la espalda... luego será normal que te duela por llevarla forzada a una postura que no es la natural.

- Pasar desapercibida.

En España, o por lo menos aquí en Andalucía, son famosos los albañiles que tanto bien hacen a las paredes pero no tanto a las chicas que tienen algún complejo con su pecho.

Esos albañiles que te jalean cuando pasas. Esos albañiles hiper-mega-machos que se creen con el derecho a "adularte" cuando te ven pasar. Da igual que vayas arreglada o no... ¡¡mereces los piropos!!

Si, lo de los albañiles es una exageración. Pero también es una realidad.

Cuando tienes mucho pecho, éste "salta a la vista" y es muy difícil esconderlo. Así que nada, hay que aprender a vivir con ello.

¿A tí no te ha pasado que has usado ropa super ancha para ocultar tus curvas?

Porque ese es otro problema. Que nos da vergüenza lucir el pecho, porque es mucho, porque se nota mucho... así que lo ocultamos. Deformando, de esta manera, nuestras formas.

Al final intentando ocultar nuestro pecho, acabamos ocultando nuestra figura. Preferimos pasar desapercibidas a llamar tanto la atención.

                                        Mujer pensativa

- El espejo

Tener complejos con el pecho, en muchas ocasiones incubados ya desde la adolescencia, nos lleva a mirarnos al espejo y odiar lo que vemos.

Porque claro... el sujetador es feo y no nos queda como nos gustaría. Para colmo cuando salimos a la calle el pecho llama la atención. Así que lo odiamos, y con él a nuestro aspecto.


No hace mucho una clienta me dijo: "si es que llevo más de treinta años con este problema".


Y así es. La gran mayoría lo ve como un problema. Un problema que arrastras desde el principio, desde el momento en el que empiezas a desarrollar tu personalidad adulta.

Ya sabes que yo desde aquí abogo por el uso de la talla correcta de sujetador. Es obvio que no es la panacea y que no va a solucionar todo esto. Pero ayuda tanto...

Porque sí, puedes tener complejos, pero si están derivados de tu aspecto y tu aspecto cambia... ayuda.

Porque usar la talla correcta de sujetador pone el pecho en su sitio, y aunque no lo oculta, si lo llevas correctamente sujeto y moldeado llama menos la atención pues se ajusta a tu figura.

De este modo te preocupará menos lucirlo.

Claro, si te preocupa menos lucirlo... poco a poco dejarás de encorvar la espalda... y cómo tú no encorvas la espalda y el suje soporta el peso correctamente... se amortiguan los dolores.

                                                                 mujer mirando el futuro
Y si no te preocupa lucirlo y no encorvas la espalda... la ropa irá cambiando y ¡empezarás a lucir el escote!

Pruébalo, es la mejor terapia: gustarte tal como eres.

Espero haber ayudado un poquito hoy. Y que te haya gustado el post, claro.


Ya sabes, por aquí estoy para contestar lo que necesites. Un saludo y hasta la próxima semana.

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